FANTASMAS DEL CINE: Anthony Mann «Reserva India»

«Cuanto mas sepas, mayor será tu confianza y menor tu miedo». (Oración Ojibway)

«La relación personal con la Naturaleza no es algo que podamos crear, es algo que debemos recordar». (Un indio Lakota)

«Anthony Mann y Delmer Daves nos hubiesen contado lo que significó realmente la colonización: una espantosa tragedia para el pueblo indio. Pero nunca encontraron el productor adecuado. «Flecha rota» y «La puerta del diablo» son meros apuntes de lo que estos grandes cineastas podían haber hecho por acercarnos a la verdad de unos hechos tan falseados por el cine». (Arthur Penn)

– Entre 1950 y 1960 usted rueda nueve westerns de una extraordinaria calidad. Sin embargo, solo uno de ellos recoge sus simpatías por la causa india.

El fantasma de Anthony Mann sonríe levemente.

– Bien. Piense en las dificultades que tuvo Ford para tratar el tema. Y hablamos de un director – productor codiciado por las grandes productoras. He leído el guión original de «Cheyenne Autumn» y puedo asegurar que lo que vimos en pantalla es un pálido reflejo.

– Usted, como Ford y Delmer Daves convive cierto tiempo con los indios de una reserva. ¿Que aprendió de ellos?

– A no mentir.

– ¿Lo dice en serio?

– Oh, si. El indio nunca miente, ni traiciona un compromiso. Resulta difícil comprender su mentalidad desde la óptica del hombre civilizado, a quien ellos no tardaron en llamar «El que mata su palabra» o «El que no tiene Dios». El indio cree que un hombre «realizado» es aquel por cuya boca «ya habla el Gran Espíritu del Bien». «Lo que no es del Espíritu no es del indio» dicen los sioux.

– Usted fue aceptado por los comanches en calidad de…

– Hijo adoptivo. Pude optar por convertirme en guerrero.

– ¿Lo hizo usted?

– No. Mire, cualquier miembro varón de la tribu puede aprender las artes de la caza y de la guerra. Pero si decide dedicar su tiempo a dormitar a la sombra de un árbol o a jugar con los niños nadie se meterá con él. Tarde o temprano la tremenda cortesía del indio, estimulará su responsabilidad hacia la tribu. Entre los indios no existe el trabajo indigno o inferior. Un jefe es «aquel que puede hacer bien muchas cosas»: curtir el cuero, fabricar un arco, preparar una buena comida o limpiar a un bebé.

– Ha dicho usted «la tremenda cortesía del indio».

– Sí, un indio nunca pregunta ¿De dónde vienes? O ¿Que has hecho? Conocí a un misionero que vivió treinta años con los apaches sin escuchar una sola pregunta de tipo personal. Este hombre recopiló el vocabulario de toda la nación apache sin encontrar un solo insulto.

Guy Trosper había introducido un linchamiento en el guión de «La puerta del diablo«. Usted se negó a filmar esa secuencia.

– En atención al posible espectador indio. Ellos siempre se han mostrado horrorizados antes los linchamientos, por no hablar de las ejecuciones por gas o con la silla eléctrica. Comprenda que entre los miembros de una misma tribu, el crimen se castiga con una pena de exilio.

– Cuántas patrañas nos han contado sobre ellos.

– Sí. Esos «sanguinarios demonios rojos» que decía Custer. ¿Sabe? Un indio hopi le dijo a un misionero: vuestro Dios es un Dios cruel que os amenaza con castigos después de la muerte. Nuestro Dios es bondadoso. No ha creado infiernos ni demonios para martirio de sus criaturas. Por eso lo preferimos al vuestro, porque hay más alegría en nuestra religión que en la vuestra.

<ALGUNOS ASPECTOS DEL GENOCIDIO>

«Los archivos de los Estados Unidos están llenos de informes que relatan los «hechos de armas» del ejército yanqui, matando, torturando, despedazando a hombres, mujeres y niños indios… ¿Quieren que hablemos de esto? (Jefe Achowapoks, de los Paiutes norteños)

«Piensen que entre 1850 y 1858 se mataron, solo en California, más de setenta mil indios». (Informe del comisario de Asuntos indios)

«El único indio bueno es el indio muerto. Dios bendiga a los cazadores de búfalos. En dos años han hecho más por solucionar el problema de los indios que el ejército en diez». (General Sheridan)

«Los sioux creían que el Gran Espíritu había creado al bisonte para los indios y jamás les pasó por la cabeza la idea de que este animal pudiera desaparecer. Esto sucedió cuando el general Sheridan lanzó su famosa frase: «Sin bisontes los indios no sobrevivirán». Uno de los que más contribuyeron a extender el hambre, el coronel William Cody, mató él solo cinco mil bisontes en diecisiete meses; fue llamado Búfalo Bill«. (William Camus)

«El propio gobernador de Pennsylvania expidió un decreto ofreciendo un premio a quien presentase el «scalp» de un indio muerto por él mismo. Ciertos habitantes de Pennsylvania, adoptando el «glorioso» nombre de los «Paxton Boys» avanzaron por el territorio sin perdonar indio alguno que encontraron en su camino. Ni infiel ni cristiano, ni mujeres, ni ancianos, ni niños. Vi a uno de esos «Paxton Boys» regresar satisfecho a su hogar con doce cabelleras indias colgadas del cinto». (Paul Ravin)

Un comentario sobre “FANTASMAS DEL CINE: Anthony Mann «Reserva India»

Deja un comentario