FANTASMAS DEL CINE: Robert J. Flaherty «El pueblo que ríe siempre»

De él dijo Murnau: «Flaherty percibía la naturaleza con extraordinaria intensidad. Podía seguir tus palabras y al mismo tiempo vigilar el movimiento del río o el vuelo de un pájaro. Poseía ese tipo de sensibilidad que uno encuentra en los niños y lamenta haber perdido».

Se le ha considerado el Rousseau del cine, el creador del documental elaborado, el primer maestro del cine-verdad.

Su fantasma nos ha citado en la cumbre más alta que ha podido encontrar. Dos horas de viaje entre risco y matorral.

– (Tras media hora de charla inpublicable). ¿A qué llama percepción total?

– Fíjese en este maravilloso paisaje. Montañas, árboles, la tierra en sombras; todo parece tamizarse en esa increíble luz. Si permanece atento y en silencio, sin dirigir la mirada a un sitio en particular, quizá descubra que todo cuanto percibe es vibración. La roca, el árbol, la quieta laguna es un todo vibratorio, un campo energético. Los niños se relacionan o, mejor, viven esa vibración. No crean división entre ellos y el mundo. Lamentablemente esa forma de «ser» les es pronto arrebatada. ¡Qué ansiosos estamos por crearles un «yo»!

– ¿El «yo» impide la percepción?

– El «yo» es moldeado por la educación para que el niño encaje en un determinado sistema. Ya ve, ellos son seres vitales, armónicos, inmersos en la totalidad del presente. Y nosotros los encadenamos al tiempo psicológico. «Tú eres esto, pero debes convertirte en aquello». Creemos que los niños son seres incompletos. Cuando la labor educativa ha terminado, el «yo» se ha convertido en un centro desde el cual usted mira la realidad. Y todo lo que posee un centro está limitado. Su visión de la vida siempre será fragmentaria.

– Usted hablaba de percepción total en ciertos pueblos primitivos, como los esquimales.

– Hace muchos años tuve la oportunidad de convivir con una familia esquimal en la bahía de Hudson. Durante una semana nos acompaño Carl Trefil, el antropólogo. El se sorprendía de que los esquimales siempre permaneciesen atentos a su presente. Pretendía estudiar sus orígenes, sus índices craneoencefálicos, ya sabe como son estos tipos. Nos sentábamos frente a la sonriente familia y… ¡Qué increíble experiencia!. Trefil bombardeándolos a preguntas y ellos riendo y gesticulando como payasos mientras vigilaban nuestro más leve movimiento. Se preocupaban de que masticásemos la comida adecuadamente, de que nos sentásemos en la postura correcta, de que no sintiéramos frío. Y Trefil tomando notas. Ya ve, el miraba desde un pequeño sector de su mente, un «yo» científico moldeado por toda la cultura y los prejuicios de Occidente. Ellos nos veían desde la totalidad de su organismo, desde sus mentes, desde sus nervios, desde su corazón. Su universo no estaba hecho de ideas. Era tacto, olor, vibración.

– Pero… ¿Diría que ellos observaban sin la actividad de un «yo»?

– Sin la actividad del pensamiento como «yo». En ellos el pensamiento estaba ordenado, cumplía una función precisa. Lamento hablar de ellos en pasado, pero como sabe, toda su maravillosa cultura ha sido destrozada. Hoy la bahía de Hudson es un estercolero y los descendientes de aquellos hombres extraordinarios malviven de los peores trabajos. Es difícil encontrar un esquimal que no sea alcohólico. Los esquimales que yo conocí eran gente vital, apasionada. En su lengua, el Inuit, no existía la palabra libertad, pues no creían que existiese forma alguna de esclavitud. Para ellos el mundo era un todo perfecto, un orden que no debía ser alterado. ¿Cree que desde nuestra mentalidad de hombres civilizados podemos postular un mundo ordenado?

– No sé si comprendo bien su pregunta.

-El hombre civilizado ve la vida como un mecanismo del que puede eliminar piezas a voluntad. Vea la espantosa mortandad que hemos provocado. Convertimos las selvas en desiertos. Si un esquimal caza una foca aprovechará todo su organismo. Si usted la mata por aprovechar su piel, cometerá a sus ojos el más espantoso de los crímenes. Y de hecho, ellos mantuvieron el equilibrio de su medio ambiente durante milenios. Oh, crea que ellos con su tremenda austeridad eran seres realmente felices. ¿Sabe que eran llamados «el pueblo que ríe siempre?». El hombre civilizado, con ese bagaje ideológico del que se siente tan orgulloso, es incapaz de concebir un orden que no implique violencia contra otro ser humano o contra la naturaleza.

– Usted parece decir que la percepción total tiende al orden.

– La percepción total «es» orden. Si usted mira desde el «yo», solo ve un fragmento de la vida. Y la vida no es un fragmento, es una totalidad. Mire, la Tierra es un organismo vivo. ¡Lo es realmente!, No estoy idealizando nada, los bosques son sus pulmones, los mares son su matriz, los seres vivos su conciencia, su más extrema sensibilidad. Percibir esa totalidad es orden. De ahí se desprende el Bien.

«NO SOY UN DIRECTOR MALDITO» AUNQUE ME GUSTARÍA SERLO

Ángel García del Val es un cineasta que va por libre,ha acabado su tercer filme(1997),<EL SUEÑO DE CRISTO>. Se ha lanzado a ESCRIBIRLO, INTERPRETARLO y DIRIGIRLO. La mostra de cine de Valencia 1997*, lo ha seleccionado. Del Val no cree en los padrinos:<NO HACE FALTA MUCHO PARA VIVIR COMO UN ANACORETA>

¡Puede ser un BOMBAZO en <la mostra de cine de Valencia> 1997!;un filme pasto de la POLÉMICA, CONTROVERSIA e incluso el ESCÁNDALO. <EL SUEÑO DE CRISTO>, la última película del director valenciano Ángel García del Val, refleja, con bellas imágenes, y un lenguaje metafórico, una visión insólita de JESÚS como autodidacta, chamán y líder carismático de los celotes. Producida por J.P producciones con un presupuesto de 70 millones de pesetas, se rodó íntegramente en escenarios valencianos, en las zonas más agrestes de Náquera, Penyagolosa, Garbí o Aitana.

Un dato curioso; en los rodajes participaron varios cientos de MENDIGOS y VAGABUNDOS que fueron reclutados en los centros de beneficiencia que aportaron una ración de verismo, como en los primeros tiempos del neorrealismo italiano.

Tras 14 años sin salir a la palestra, Del Val retoma con este filme UNA TRAYECTORIA PECULIAR Y ATÍPICA dentro del cine valenciano y con cierta aureola de malditismo que él se apresura a desmentir: <MALDITO, es un término que aplicaría a cineastas con más mérito. Ésos que empujan maravillosos proyectos durante años y ven sus obras mutiladas. Me han censurado mucho, pero no soy un maldito aunque me gustaría serlo>.

¿Por qué CRISTO?                                            

Me gustan los PERSONAJES HISTÓRICOS O FRUTO DE LA FABULACIÓN, en particular, héroes de origen humilde que son triturados por el poder y cuya única victoria es la supervivencia como mito. Jesús de Nazaret es el paradigma. Un campesino duro de pelar, pero también muy instruido en las culturas griegas y orientales, un gran chamán, dotado de amplios conocimientos médicos que adquirió en su estancia en Egipto. Además de un líder carismático de los celotes o celotas que combatían el poder de Roma. Casi un millar de soldados fueron a capturarlo a Getsemaní y eso demuestra que le tenian bastante respeto y miedo, así como el juicio sumarisimo que se celebró en Pascua, una época en la cual no se podían celebrar juicios.                      

¿Cuáles han sido sus fuentes para recrear ésta otra cara de Cristo?Durante 5años he estudiado enormes mamotretos como la biblia, los evangelios gnósticos y apócrifos, los Anales de Tácito, las guerras judías de Flavio Josefo,etc. Para mitigar la previsible desvastacion neuronal, combinaba éstas lecturas con Tagore, Whitman , krishnamurti y daba largos paseos por el campo o veía películas que me gustan e inspiran.

¿No le intimidó su primera experiencia en Scope?

 No, cómo decía Raoul walsh, sólo es un campo de visión más amplio que debes rellenar. Durante 2 meses trabajé con Paco Belda, el cámara, pateando los escenarios y haciendo muchos esquemas y dibujitos. Reunimos un grupo de gente maravillosa, ésos todoterreno que figuran en letra pequeña en los créditos finales del filme, a los que el espectador no les presta demasiada atención y son los que soportan la parte más dura del trabajo. En todo momento me sentí protegido por ellos, y Jose Pablo Gadea, el productor, ha sido cómo una segunda madre para mí, durante todo este tiempo.

¿Qué opina del cine valenciano?

Cada película que se lleva a término, permite que un grupo de personas perfeccione una técnica. Los cineastas que conozco no han pasado por escuelas, ni siquiera han tenido oportunidad de trabajar con cineastas de más experiencia. No conozco a ninguno que haya sido apadrinado. La mayoría son autodidactas, pioneros, que con su práctica permiten la consolidación de una industria, y eso merece un respeto. 

¿Cómo ha podido sobrevivir estos años de ausencia? 

NO HACE FALTA MUCHO PARA VIVIR COMO UN ANACORETA EN LAS MONTAÑAS, y yo daba clases de yoga a mujeres, niños y ancianos que en ocasiones me pagaban en especie, magníficos productos del campo.

Artículo escrito por Bel Carrasco en agosto 1997 para la sección cultural del diario Levante EMV

Delmer Daves / Voces Indias

#¿Has comido bien hermano ¿Tienes hambre?#. (Saludo de los INDIOS CHEROKEE).

#Asi el gran espíritu nos honra con su amor. Nuestro abrazo es un suspiro de paz. Hasta que nos despierte la estrella matutina#. (Canción de amor IROQUESA).

#Tu vivías en la semilla perdurable y por eso sabes. Lo sabes todo desde el principio. ¡Ah! Contén el aliento y escucha: escucha a ese pájaro y sabrás quien canta; escucha a esa hoja y sabrás quien habla# (Canción de una madre DAKOTA a su hijo recién nacido).

 #Duerme niña mía, alma de las estrellas, los blancos están lejos, muy lejos. Y tu padre el guerrero vigila. Tu padre está alerta# (Canción de cuna de los INDIOS TITONWAN).

 #Desapareceran las aves del cielo, se fundirán las nieves eternas, se evaporarán los mares… Pero nuestra gran amistad perdurará ¡Waho! (Ceremonia de amistad de los INDIOS SIOUX).

Melodía de Flauta Cherokee

#Los blancos están locos. Se imaginan tener un Dios y no lo tienen: ¿Cómo queréis que una divinidad tolere aunque solo sea un dia estar en una cabaña cuadrada triste y sombría?# (Gerónimo (jefe Apache Chiricaua) tras visitar la iglesia de Fort Davis).

#Cuando los padres de vuestros padres pusieron el pié en nuestras tierras, los Pieles rojas les recibieron con bondad y les permitieron descansar sus miembros fatigados en esta tierra que no conocían. Todo lo que el hombre blanco pidió se lo concedió el Piel roja. En aquella época nosotros éramos los fuertes pero no os hicimos daño, nosotros éramos los que dábamos y vosotros los que pedíais. ¿Que crimen hemos cometido,para que tratéis de matarnos y privarnos nuestras tierras?# (Carta de los INDIOS CHEROKEE a el Congreso de los E.E.U.U año 1829).

<DELMER DAVES>.»La poesía del Western«

Boeticher y Sam Peckinpah le llamaron «maestro». Para este último: «El árbol del ahorcado» era «el mejor western de la historia del cine».

Cartel de «Broken Arrow» (Flecha rota)

-Se dice que, durante su etapa en la Warner, cuando alguien tenía dificultades con la ambientación de un western, se oía la frase: «Consulten a Daves«. Usted era algo así como una última instancia

-A finales de los años cincuenta, ya era difícil encontrar a un cineasta preocupado por dar autenticidad al universo del western. Sólo gente como John Ford, Mann, o Gordon Douglas se tomaban su tiempo en los detalles, el resto inundaba las pantallas con partidas de comanches cabalgando sobre caballos negros o bayos.

-¿Y?

 -¡Hombre de Dios! Los indios montaban el poney o el «pío» apanterado. No sólo por su rapidez y resistencia, sino por la disposición de las manchas en la piel que ofrece el más perfecto camuflaje.

-En sus películas siempre se trata al indio con un respeto casi reverencial, algo inusual en el western.

Fotograma de la película «Flecha rota«

-Los indios que poblaban las praderas del norte de América eran los seres humanos más pacíficos y generosos que pueda imaginar (Pausa). Permita que siga hablando de caballos uno de mis temas favoritos. Poca gente sabe que un indio «vivía» con su «apaloosa». En el caso de los Mandans, el hombre y el animal compartían la misma tienda. Para un blanco, el caballo es una conquista, un instrumento, algo que se abandona en la cuadra hasta el día siguiente. Para el indio, es un amigo. Hay pocas escenas tan enternecedoras como la de un indio «hablando» con su caballo.

-¿Y qué me dice de las «squaw»?

Fotograma de la película «Flecha rota«

 –Sin duda usted ignora que el papel de las mujeres indias tenía un significado  religioso. El indio cree que su fertilidad procede del Gran Creador, el Gran Espíritu del bien. Tan respetada era la mujer para el indio, que muchas blancas «prisioneras» se negaban a ser rescatadas; no querían volver a convertirse en objetos de explotación o adorno.

-¿Es cierto que fue adoptado por una tribu de apaches?

 -Por una tribu de apaches chiricauas. Algunos de sus miembros habían acompañado a Gerónimo en sus correrías (Pausa) Los blancos los convirtieron en auténticos animales. En sus «negociaciones» con estas tribus, los políticos y los militares nunca olvidaban un cargamento del peor alcohol. Piense que en 1871, el gobierno mejicano seguía ofreciendo recompensas por la cabellera de un apache, hombre, mujer o niño.

-¿Cómo era Gerónimo?

 En su juventud tuvo que reunir los restos calcinados de sus hijos, su mujer y su madre. Los blancos habían vengado una escaramuza quemando viva a toda su familia. Imagine que tipo de hombre hicieron de él.

-¿Qué hay de cierto sobre su enemistad con John Ford?

-Bueno… Me atreví a decirle que cuando filmaba batallas con los indios se preocupaba excesivamente por la espectacularidad, y eso era tanto como amonestarle por estar falseando las cosas. Usted habrá visto sus famosas cargas a pecho descubierto en films como «La diligencia» o «Centauros del desierto«. Los indios prestándose a un estúpido juego de tiro al blanco. Y, créalo, nada más lejos de la realidad. Los indios despreciaban a los jefes yanquis por la forma en la que arriesgaban la vida de sus hombres. Lo que para el blanco era valentía, para el indio era simple estupidez. Un jefe indio nunca pondrá en peligro a sus hombres por obstinación. Su costumbre era retar al jefe contrario a un combate singular, para evitar muertes inútiles.

-¿Qué le objetó John Ford?

-Vino a decir algo así: «-¿Cuál es la estúpida sugerencia: qué agazape a los indios entre las rocas? … ¿Sabes lo que cobra cada uno de esos jinetes?

-Tenía sentido del humor.

 -Sí… Pero no volvió a dirigirme el saludo.

-Sin embargo, vio varias veces      «EL TREN DE LAS 3:10» ¡Qué maravillosa película! «Cima de la poesía del western» que decía Anthony Mann.

<CUESTIONES INDIAS>

#El coronel Chivigton ordenó el ataque sobre el poblado Cheyenne, fué una carnicería espantosa. Los soldados trocearon los cadáveres de hombres, mujeres y niños. He visto a los oficiales amontonar las cabezas de sus víctimas y posar entre las pilas para una fotografía#. (Soldado Curt Halliday)

 #Aquel día las mujeres y los niños fueron decapitados con sables. Esta «victoria» valió al glorioso general Custer el sobrenombre que le dieron los indios: el matador de niños y mujeres# (James D.Raskil.)

#Rodeada la aldea de Big foot el mayor Whiteside, ordenó emplazar en batería 4 ametralladoras. Los Sioux aceptaron parlamentar, pero en el momento en el que avanzaba su delegación, se disparó el rifle de un guerrero; fué un accidente involuntario que el mayor aprovechó para dar la orden de fuego, le oí gritar: ¡Acordaos de Custer! Y en pocos minutos 200 cadáveres yacían sobre la nieve , 150 de ellos eran mujeres y niños# (Sargento Lionel H.Bradford)

 # ¡Soldados! ¿Quién podría olvidar que vuestros sacrificios y esfuerzos han traído la paz a estas tierras? ¡Dios os bendiga! # (General Sheridan)

Para Sonia García, tan sensible a estos temas.

Ángel García del Val

LA SOLEDAD DE JAMES OLIVER CURWOOD

«¿Por qué el hombre se muestra tan cruel con la naturaleza? Esa es la gran pregunta» (F.W.Murnau)

«Los Hombres me entristecen, me aburren o me enferman. Cosa que no me ocurre con los árboles, con las flores o los grillos». (Grouxo Marx)  

«Se sientan los espectadores frente a la pantalla y a mí me gustaría decirles: Olvidaos por un rato de este haz de luz y pensad en los raudales de luna que se derraman en el mundo. Creo que toda forma de arte sería inútil si los hombres supiéramos apreciar la belleza de la naturaleza»(Kon Ichikawa)

«Pienso que la polución no empieza en la atmósfera, sino en las relaciónes entre los hombres«. (Herbert J.Biberman)     

«Me gusta el aire libre, los grandes espacios. Odio todo lo que obstruye la relación del hombre con la naturaleza. Toda forma de mezquindad procede de ahí». (John Ford)                                 

«El hombre que ama a la naturaleza es bueno». (Robert J. Flaherty)            

«Habéis visto demasiadas ciudades, ferrocarriles y fábricas. Sabéis ya demasiado de ríos sin agua, de tierras calcinadas y atmósferas irrespirables. Y eso me entristece porque habéis enfermado a la par que la tierra, el aire y las aguas. Por eso traigo esta película sobre un sagrado bosque de hace muchos siglos, para que intentéis recordar«. (Satyajit Ray)

«¡Qué pequeño es este mundo y qué maltratado está! Mueren los bosques y los ríos; los hombres dan saltos y gritan dentro de su cárcel, como pájaros presos. Pero, ¿Por qué correrán tanto y con ese ruido; y para qué?. Parece que tuviesen miedo a perder lo que no alcanzan…». (Rabindranath Tagore)

< LA SOLEDAD DE JAMES OLIVER CURWOOD >

¿Es concebible que hallemos en la imaginación o en la realidad un monstruo más diabólico que el hombre civilizado? (J.O.Curwood)

Desde mi primera infancia todos mis instintos me empujan a apartarme de la gente e internarme en la selva. Mi amor por la naturaleza me impedía sentir miedo.                                             

La noche ejercía una gran fascinación sobre mí. Me emocionaba los murmullos que brotaban del poblado bosque cuando todos dormían. Las profundas sombras, las formas entrelazadas, los estanques y los lagos iluminados por la Luna… En tales noches respiraba algo que insinuaba la rectitud e idoneidad de todas las cosas.                                                            

Yo escribía sobre piratas, indios y grandes cazadores. Y «Skinny» mi camarada del rancho vecino, me ayudaba a urdir aventuras. Cuando me encontré ante su tumba treinta años despues, sentí una de las punzadas más profundas de soledad y pesadumbre que le es posible soportar al corazón humano.  Durante mucho tiempo estuve sentado junto al montículo bajo el cuál yacía.                                             

En 1894 me encontré por primera vez en una región deshabitada, una extensa soledad ocupada tan solo por unos cuantos indios que se dedicaban a la caza. Había visones y ratas almizcleras por todas partes y, ocasionalmente, un gato montés o un oso. Las bandadas de patos, mirlos y palomas oscurecían el cielo.

En mi opinión es imposible vivir cierto tiempo en la naturaleza sin perfeccionarse en algo. No creo que exista un solo hombre inteligente y bondadoso que no ame a los animales, las flores, las estrellas y el aire libre.    Si yo fuese un salvaje (y las creencias de los salvajes son las más fidedignas y las más bellas) un río sería mi dios. Porque de todas las cosas creadas no hay una que pueda revelar más sublimidad a los ojos del hombre. El hecho de que no conservemos limpias  sus aguas, que las llenemos de inmundicias y destruyamos su santidad, no es más que una de las muchas manifestaciones destructoras con que la bestia humana, en su loca carrera tras el poder y el dinero, insulta a la naturaleza.

Cuanto agradezco a la Vida que mi Río, el viejo Shiawasse, fuese limpio en mi niñez. Hoy no es más que uno de los miles de ríos que están enfermos o agonizantes. Pero lo amo tanto en sus momentos de degradación como en sus días de gloria. Cuando pienso en lo que mi río ha hecho por mí, pido al cielo que una visión más amplia e inteligente del hombre pueda dar oportunamente, a cada muchacho y muchacha, un río limpio. Os he contado como conocí las infinitas praderas, las montañas más vírgenes, las grandes llanuras del Norte, las nieves del Ártico y un millar de caminos acuáticos. Sabéis que he llegado a convencerme de que la vida del animal o el árbol es tan preciosa como la mía; que el corazón del hombre que llamamos salvaje está lleno de bondad, y que existe una Gran inteligencia que da sentido a la Creación. Lo que adquirí en aquellos viajes solitarios, no lo cambiaría por las posesiones de todos los millonarios de la tierra.

< JAMES OLIVER CURWOOD LA LLAMADA DE LA SELVA >.

«Vayamos despacio. Estamos tratando de comprender algo que no pertenece al tiempo, algo que no ha sido creado por el pensamiento humano». (J.O.CURWOOD)

– Hablando de su relación con la Naturaleza, usted usa términos como «Protección», «Lo sagrado», «Gran inteligencia»…

– Protección, sí. Empecemos por ahí. En su infancia Curwood se veía irresistiblemente atraído por la selva que casi circundaba el pequeño rancho. En aquellos parajes abundaban los pumas, linces y grandes osos grises. El niño había sido advertido del peligro, llegó a ver el cuerpo de un leñador destrozado por un puma. A pesar de ello, siempre que podía burlar la vigilancia de sus padres, él se adentraba en el bosque.

– Protegido, escribía usted, por «extrañas presencias».

– Sí; el niño hablaba de «ángeles». Defender su existencia significaba tres peleas diarias con sus compañeros de colegio. El maestro dejó escrito que «Curwood recuperó la salud mental a costa de palizas» (Risas) Pero, mire, en una ocasión el niño se encontró frente a una osa con sus dos cachorros. Había pasado el invierno y era lógico suponer que el animal estaría hambriento. El niño permaneció sentado y en silencio a corta distancia del gran «grizzly». Aquello duró toda una semana.

– Usted decía que, por aquél entonces respiraba algo que «insinuaba la rectitud e idoneidad de todas las cosas».

– Un inmenso sentimiento de compasión. Cómo sabe, esa palabra, etimológicamente, significa «pasión por todo».

– Y, sin embargo, usted mataba con su rifle y con sus cepos. Su habitación estaba decorada con dientes de pequeños mamíferos y colas de pájaros.

– Era una práctica habitual en aquellos tiempos y el niño había sido condicionado por la tradición. Pero un día disparará contra un abejaruco, hiriéndolo en la cabeza, de manera que cuándo esa maravillosa avecilla agoniza entre sus manos, él pudo ver el pequeño y palpitante cerebro. Curwood nunca sabrá expresar con palabras lo que sintió entonces. El animal exhala su último aliento y el niño descubre horrorizado que ha matado una bella y frágil forma de inocencia. Curwood sufre una violenta conmoción y, a partir de entonces, extenderá esa cualidad de inocencia a toda la Naturaleza.

-¿Extenderá?

– Curwood nunca volverá a matar por placer. A sus ojos, la Naturaleza, aquello que no ha sido corrompido por el hombre, es inocencia. Ahora el niño se adentra en el bosque con un profundo sentimiento de piedad hacia todas sus criaturas. En los próximos días, su padre lo encontrará invariablemente sentado junto al lago, como dominado por una extraña sensación de ausencia. Pero la atención de Curwood hacia lo que le rodea es total ¡El observador y el campo de observación son una misma cosa!

-No creo entenderle bien. ¿Quiere decir que el niño no se siente separado del entorno?

– Oh es evidente que está separado como organismo físico, pero fuera de eso solo existe el sentimiento de total comunicación. Cuando la mente del niño se relaciona con el gran «grizzly», «ve» el poder y la dignidad de esa tremenda energía de la selva, la seguridad y belleza de sus movimientos, los brillos de su pelaje, su delicadeza con el cachorro. El corazón del niño vibra con el latido del bosque, que es el impulso energético de la tierra, la humedad y fragancia del aire, el murmullo del lago. La totalidad del organismo está implicada en la observación y existe el sentimiento de completa pertenencia al entorno. Oh, todos los niños han vivido con esa extraordinaria cualidad perceptiva, de la que han sido violentamente desposeídos por el adulto.

– Años después, usted escribiría que Curwood siempre mantuvo esa cualidad, que nunca se dejó atrapar por ningún dogma religioso, por ninguna ideología, que nunca buscó la seguridad de una cuenta bancaria, el prestigio social o la idea de pertenencia a una tradición o a una patria.

– Curwood siempre agradeció a la Naturaleza el mayor de sus dones una mente que encontraba seguridad en si misma.

*Artículos extraídos; voces del cine sobre naturaleza y Fantasmas del cine J.o.Curwood «la llamada de la selva» y «la soledad de J.o.Curwood» escritos para La guía en 1990.

Ángel García del Val